



Estas tres bellezas del grupo son (de izquierda a derecha): Pilar Ramos, MªJose Dóiz y Rosa Aguerri. Y aunque parezca que están sacadas de un cuento de hadas o una leyenda artúrica, existen.
Fue hace cinco años, cuando se engalonaron con estos preciosos vestidos para colaborar en una obra de teatro que se representó en Tudela. No se el titulo exacto (yo todavía no existía en el grupo), pero hablaba sobre Carlos, rey de Navarra.
El vesturario es espectacular. Me cuentan, que fueron trajes alquilados en Madrid, en una tienda muy especial donde trabajan normalmente para el teatro y cine.
GUAPAS, GUAPAS Y GUAPASSSSSSSS

1 comentarios:
Guapas! ji ji jo jo.
Lo mejor fue ¡lo bien que lo pasamos! ay que ver Pili ¡qué nos sacas aquí del baúl de los recuerdos!, la verdad es que da gusto con esos trajes ¿que no?. Pasamos una tarde estupenda en el jardín ¡corriendo, haciendo el moñas y hasta columpiándonos!. ji ji ji ji ji que los hijos de Pilar tenían que estar pensando cualquier cosa de esta cuadrilla de "Campanillas y Peteras Panes".
Gusta recordar.
Con estos trajes me acuerdo también de la representación de "Carlos, Príncipe de Viana" para inaugurar prácticamente la peatonalización de la Pza Nueva. Había tantas personas y personajes en escena, ¡que no sé cómo hizo Javier Munarriz para no tirar la toalla!, aunque tenía a gente comprometida que no le íba a fallar, por ejemplo, como protagonista: Jose Miguel Litago que interpretó un texto ¡que para aprendérselo tenía que ser...!!!.
Fue espectacular a nivel de danzaris, de danza clásica, de trajes, de elenco de actores/actrices de la zona, etc, estuvo bien. Y el aplauso a Javier Munarriz también.
Desde aquí aprovecho para enviarle a él y a su mujer un abrazo y muchos besos. Entre otras cosas, porque la pérdida de un hijo es algo dificilmente superable y tienen todo el derecho del mundo a llorarlo tanto como necesiten hacerlo. Pero les deseo también que ¡vuelvan a la vida! porque los echamos de menos. No les queda otro remedio. Les toca sobrevivirlo. Y a Adrián, nada más y nada menos, un hijo como él, que en lo poco que lo vi y hablé con él...en fin, no hay palabras, ¡pedazo de pérdida! sí, tiene que ser durísimo. Sólo vosotros sabéis lo que es eso, y todos los padres que han perdido hijos. Pero igual que demostró Javier poniendo en escena aquel montaje...sabemos que la fuerza está en él, y en su mujer. Esperamos que esa fuerza os ayude a estar mejor cada día. Un abrazo, Maria José.
Publicar un comentario