
Jamás regale claveles a una actriz.
En el siglo XIX los teatros contrataban de forma directa a los actores por toda la temporada.Si el director de la sala quería decirle a la actriz que su contrato sería renovado, le enviaba rosas. En cambio, si eran claveles lo que le mandaba, significaba que la artista dejaba de trabajar para el teatro en cuestión.
No se puede silbar en el teatro ni en sus alrededores.
Cuando no existía la forma de decirle a los técnicos que debían: abrir el telón, mover muebles o hacer cualquier cambio encima del escenario, era por medio de silbidos.
Y claro, si alguien silbaba los técnicos pensaban que era una orden y cumplir con su trabajo, y esto a destiempo puede ser nefasto para la obra...
(Pues oye, a mi no se me había ocurrido esto de silbar, jajajaaj)
No se debe de tejer en escena. "Jamás tejerás en escena".
Esto se entiende usando el sentido común: las puntiagudas agujas pueden desgarrar disfraces y el hilo puede provocar caídas al tropezarse con él.
En el siglo XIX los teatros contrataban de forma directa a los actores por toda la temporada.Si el director de la sala quería decirle a la actriz que su contrato sería renovado, le enviaba rosas. En cambio, si eran claveles lo que le mandaba, significaba que la artista dejaba de trabajar para el teatro en cuestión.
No se puede silbar en el teatro ni en sus alrededores.
Cuando no existía la forma de decirle a los técnicos que debían: abrir el telón, mover muebles o hacer cualquier cambio encima del escenario, era por medio de silbidos.
Y claro, si alguien silbaba los técnicos pensaban que era una orden y cumplir con su trabajo, y esto a destiempo puede ser nefasto para la obra...
(Pues oye, a mi no se me había ocurrido esto de silbar, jajajaaj)
No se debe de tejer en escena. "Jamás tejerás en escena".
Esto se entiende usando el sentido común: las puntiagudas agujas pueden desgarrar disfraces y el hilo puede provocar caídas al tropezarse con él.
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